¿Qué es un balanceador de carga (ADC)?

Para empezar, vamos a definir este concepto. Un balanceador de carga (ADC) es un dispositivo que se encarga de distribuir el tráfico de la red o de las aplicaciones a través de un grupo de servidores. De esta forma se mejora la capacidad de respuesta y también aumenta la disponibilidad de las aplicaciones.

Digamos que es un mediador entre el cliente, que hace una petición, y los servidores. Y es el que se encarga de ordenar dicho tráfico, equilibrando las solicitudes entre los servidores, reduciendo así la carga a un solo servidor y por lo tanto los problemas que pueden derivarse como por ejemplo la saturación de ese servidor. Y en caso de que un servidor falle, los demás pueden hacerse cargo de esas peticiones.


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Los ADC se utilizan, como hemos dicho, para mejorar el rendimiento, la seguridad y la flexibilidad de las aplicaciones. No es solo un equilibrador de carga, sino una plataforma que entrega redes, aplicaciones y servicios móviles de la manera más rápida, segura y consecuente independientemente de dónde, cuándo y cómo se accede a ellos.

Los balanceadores de carga utilizan unos algoritmos para definir los criterios que van a utilizar para redirigir las peticiones. Y son cada vez más necesarios debido al aumento del volumen del tráfico y también a la complejidad cada vez mayor de las aplicaciones.

Así que en cuanto a las ventajas más destacadas podemos afirmar que los ADC reducen los costes empresariales, mejoran el rendimiento de las aplicaciones y también mejoran la seguridad corporativa.

Citrix NetScaler ADC es un balanceador de carga que garantiza la entrega de las aplicaciones, proporcionando un equilibrio de carga L4-7 y GSLB, y un alto rendimiento desde el centro de datos y desde cualquier nube. Todo ello con la seguridad necesaria para defender la red corporativa de los ciberataques. Un ADC reconocido como líder del mercado en la “Guía de mercado de Gartner 2017“.